Frank García Hernández Los censores cubanos censuran a quienes dicen que hay censura; pero con la destitución del director de Alma Mater, Armando Senén Franco, la burocracia cubana comienza a normalizar el típico automutilamiento que caracteriza al estalinismo. Armando Franco Senén no era ni de lejos un periodista que hiciera públicas declaraciones contra el gobierno. Justo tres semanas atrás del estalinista hecho, Alma Mater había publicado una complaciente entrevista a la Secretaria general de la Unión de Jóvenes Comunistas, Aylin Álvarez: la misma funcionaria que dirige el Buró Nacional de la UJC y por tanto, permitió y sutilmente justificó la destitución de Senén Franco. Por si fuera poco, recién a la remoción de Armando Senén, Alma Mater había entrevistado al canciller cubano, Bruno Rodríguez. Como se ve, la ligera crítica de Alma Mater se establecía completamente dentro de las reglas del Partido. Sin embargo, esto no bastó: la destitución maquillada con la excusa “próximam...
Contra la restauración capitalista en Cuba y por la Revolución Mundial